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El fiscal general mexicano renuncia
Submitted May 2, 2005 - 1:33 am by Dan FederLa clase política de este hemisferio recibió un rotundo mensaje este mes: si prometan romper con lo viejo virar el país hacia un nuevo camino, gobernar para el pueblo en vez de la elite corrupta más les vale cumplirlo.
Cuando Lucio Gutiérrez se postuló para presidente en 2002 prometió cambios enormes: un sendero para que el Ecuador terminara con su servilismo ante las políticas militares y económicas de los Estados Unidos y arrebatar el poder de las manos de la oligarquía nacional. En cambio Gutiérrez agudizó el programa económico neoliberal y se acurrucó en la administración Bush, con la esperanza de que los electores y aliados mantendrían sus bocas calladas por lealtad. Es un viejo truco empleado en la historia de Latinoamérica. Pero en esta ocasión el pueblo ecuatoriano no fue cómplice y el presidente fue obligado a huir mientras la gente se levantaba y abarrotaba las calles de la capital.
Como muchos de los lectores han visto, esta semana el presidente mexicano Vicente Fox se desistió súbitamente del desafuero, su cruzada en las cortes para remover al popular gobernante de la Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador, para evitar que contienda para la presidencia el próximo año. Fox, como Gutiérrez, pensó que el pueblo se había vuelto pasivo después de que lo ayudó a entrar al gobierno, pero un millón de manifestantes que se congregaron el domingo afuera de su oficina le enseñó su error.
Después de sólo tres años desde que un golpe militar fue detenido por la gente de Venezuela, un golpe preelectoral fue evitado por las masas de México. La noche del miércoles Fox anunció en vivo por la televisión que Rafael Macedo de la Concha, el procurador general designado al asumir la presidencia (con el beneplácito de Washington) y que llevó el caso legal contra López Obrador, había renunciado. También anunció que:
Fox ha perdido la poca credibilidad que le quedaba. Fue electo presidente por sus promesas de acabar con la impunidad y la corrupción que caracterizaron el dominio de setenta años del PRI, abriendo y democratizando el país. Conforme avanzaron los años los mexicanos se dieron cuenta que en muchas áreas Fox era malo o peor que sus predecesores del PRI. Los escándalos de corrupción presidencial fueron constantes. Y ahora el hombre que supuestamente rompió con el monopolio político del partido gobernante y abrió el sistema para todos, trató de evitar que se lanzara el más popular aspirante presidencial, con la ayuda vital del mismo PRI.
A lo largo de todo el proceso aseguró que el desafuero era necesario para preservar el dominio de la ley que tanto había prometido, al asegurar que nadie está sobre la ley. Desde luego, Fox y Macedo han cometido el mismo tipo de delitos menores y comunes, al ignorar la orden de un juez. Y ahora, increíblemente, aseguró que la renuncia de Macedo y el abandono casi seguro de los cargos contra López Obrador representaba la defensa de la democracia y el dominio del estado de derecho. ¿Eh?
En fin, es de esperarse que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) esté nervioso. Sin el factor de López Obrador es seguro que el PRI gane la presidencia y recupere el dominio del gobierno federal. Muchos mexicanos están completamente desilusionados con la política electoral después de la experiencia de Fox. Sin un candidato excitante como López Obrador, se quedarán en sus casas en el 2006, permitiendo que las fieles bases del PRI, cultivadas a lo largo de setenta años de abusos políticos, voten por su hombre.
El líder del PRI y seguro candidato presidencial, Roberto Madrazo, fulmigó contra a Fox y su traición de su causa común:
Para salvar su imagen Madrazo continuó asegurando que no habrían costos políticos para el PRI y que siempre he dicho que preferiría ver al alcalde en las boletas. El partido está preparado para hacerlo y estoy seguro que lo venceremos en las elecciones. Madrazo se quejó por el caos y la ingobernabilidad provocados por Fox al país.
Ese caos que tanto teme Madrazo es la tan negada expresión de las aspiraciones democráticas del pueblo mexicano. Un comentario muy escuchado en la cobertura de la marcha que obligó a Fox terminar con su cruzada, fue que muchos no apoyaban a López Obrador necesariamente, sino que marcharon en contra del feo rostro de la política que tanto repudiaron en el pasado. En esta ocasión, aunque el contexto político es muy diferente, los manifestantes tenían en mente los mismos sentimientos de los forajidos del Ecuador, y de todas las personas que en América han luchado como parte de los cambios políticos que barren Latinoamérica.
El Departamento de Estado norteamericano todavía no tiene nada que decir sobre este tumulto en la casa del vecino de al lado. Mientras Condoleezza Rice viaja por Sudamérica para llenar de alabanzas a Uribe de Colombia y ventilar su preocupación por los movimientos de los gobiernos para acercarse a una integración regional y a la independencia de la dominación extranjera (más de eso luego ), todo lo que el Departamento tiene que decir sobre México viene en la presentación de una estridente advertencia para los viajeros estadounidenses, sobre la amenaza de los narcotraficantes en la frontera.
La historia sigue desarrollándose