Casino Propiedad del Candidato Presidencial Donald Trump Violó Repetidamente las Leyes de EEUU Contra el Lavado de Dinero

Publicado por Bill Conroy – 23 de octubre de 2016 - 16:40 hs

 

Autoridades federales han multado a la compañía de juegos por más de $10 millones por dejar su “sistema financiero inaceptablemente expuesto” a la actividad delictiva

 

El contendiente presidencial republicano Donald Trump se ha catalogado a sí mismo como un candidato de la ley y el orden, e incluso afirma que a su oponente, la demócrata Hillary Clinton, no debería permitírsele postularse para altos cargos debido a sus presuntos delitos pasados – aunque nunca haya sido procesada, ni mucho menos condenada por un crimen.

Sin embargo, Trump, como propietario y alto ejecutivo del casino Trump Taj Mahal en Atlantic City, Nueva Jersey, ha burlado las leyes estadounidenses de lavado de dinero por años, contribuyendo a una decisión el año pasado por parte de la Red de Control de Crímenes Financieros, o FinCEN, de multar al casino por $10 millones por “deliberadas y reiteradas violaciones” de la ley nacional. Dichas violaciones incluyen trasgresiones de la Ley de Secreto Bancario (BSA, también conocida como Ley de Reporte de Transacciones de Divisas) que, en parte, está diseñada para prevenir el lavado de dinero por parte de grupos terroristas, líderes extranjeros corruptos y organizaciones criminales.

“El Trump Taj Mahal tiene un largo historial de violaciones del BSA citadas por inspectores que se remontan al año 2003,” señala un comunicado de prensa de la FinCEN que anuncia la multa por $10 millones contra el Trump Taj Mahal el pasado mes de marzo. “Además, en 1998, la FinCEN impuso una multa civil por $477.700 contra el Trump Taj Mahal por violaciones en el reporte de transacciones de divisas.”

Según la FinCEN, el casino admitió haber infringido la ley al no:

• Implementar y mantener un programa efectivo contra el lavado de dinero;

• Reportar transacciones sospechosas;
• Presentar informes de transacciones monetarias por transacciones en efectivo de más de $10.000; y
• Mantener los registros requeridos conforme lo establece el BSA.

“El FMI [Fondo Monetario Internacional] y el Banco Mundial estiman que entre el 3 y el 5 por ciento del PBI [Producto Bruto Interno] mundial es lavado – aproximadamente $2,17 [billones] a $3,61 billones al año,” informa el Departamento de Estado de los EEUU en su sitio web. “Los narcotraficantes, cleptócratas, y el crimen organizado trasnacional no son más que tres de las entidades significativas que participan en el esfuerzo de disfrazar sus activos ilícitos….

“Cuando los criminales (incluyendo agentes oficiales) y los sindicatos del crimen organizado disfrazan la naturaleza ilícita de sus activos introduciéndolos como fondos legales en el flujo comercial y financiero legítimo, no sólo están escondiendo clandestinamente sus asuntos en curso, sino que también están corrompiendo el sistema financiero internacional y erosionando la confianza pública en su integridad.”

El Trump Taj Mahal abrió sus puertas en 1990 bajo la propiedad y control del actual candidato presidencial Trump, y desde entonces ha sido parte de cuatro reestructuraciones de deuda y quiebra, que tuvieron lugar en 1991, 2004, 2009 y 2014.

El casino emergió de su quiebra definitiva a comienzos de este año con un nuevo propietario, y Trump renunció a su 10 por ciento restante en la participación del negocio. El casino cerró sus puertas a principios de este mes, después de que las negociaciones entre su nuevo dueño, el multimillonario Carl Icahn, y los trabajadores sindicalizados fracasaron, dejando a unos 3.000 trabajadores del casino desempleados.

Con cada bancarrota, la propiedad y el control de Trump sobre el Trump Taj Mahal se fue reduciendo. Sin embargo, Trump, desde 1995 hasta 2009 se desempeñó como presidente de la empresa matriz del casino, Trump Hotels and Casino Resorts, la cual pasó a llamarse Trump Entretainment Resorts en 2004. También fue director general de la empresa matriz desde el año 2000 y hasta el 2005 – un período que incluye años en que la FinCEN sostiene que ocurrieron múltiples violaciones del BSA en el casino. Trump también fue propietario y operador del Trump Taj Mahal en 1990 y 1991, que es cuando se llevaron a cabo las violaciones al BSA citadas en la sanción de la FinCEN en 1998.

De hecho, una de las amenazas más evidentes del lavado de dinero que tuvo lugar en el casino bajo el liderazgo del ahora candidato presidencial Trump, fue la contratación de un alto ejecutivo presuntamente vinculado con el crimen organizado. Danny Leung, vicepresidente de mercadeo del Trump Taj Mahal de 1990 a comienzos de 1993, fue identificado en 1992 por un subcomité del Senado como “un asociado de la Tríada 14K,” una organización criminal con base en Hong Kong implicada en asesinato, lavado de dinero, extorsión y narcotráfico.

El New York Daily News reportó en 1995 que, según los reguladores de Nueva Jersey, Leung supuestamente “trasladó 16 personalidades del crimen organizado italiano desde Canadá que robaron más de $1 millón del casino [Trump Taj Mahal] en una estafa de crédito.” El periódico también indicó que el incidente “nunca fue reportado” porque Trump nunca presentó cargos.

Al anunciar la multa de $477.700 contra el Trump Taj Mahal en 1998 (nuevamente, una penalidad derivada de las violaciones al BSA que tuvieron lugar entre 1990 y 1991), el entonces Director de la FinCEN, Stanley E. Morris, dijo:

“Los casinos son negocios de utilización intensiva de capital, y muchos ofrecen una amplia variedad de servicios financieros, similares a los bancos. Sin salvaguardias eficaces, pueden ser vulnerables al lavado de dinero.”

El experto en industria contra el lavado de dinero y ex fiscal de los EEUU, Charles Intriago, director de Intriago Advisors, sostiene que “lavar dinero sucio es fácil en un casino” que no tiene las salvaguardias adecuadas en el lugar, como fue el caso durante años del Trump Taj Mahal, incluso cuando estuvo bajo la propiedad y el liderazgo ejecutivo de Trump.

Intriago le contó a Narco News en una entrevista reciente que, si las violaciones a las leyes nacionales contra el lavado de dinero son lo suficientemente graves, el Departamento del Tesoro de los EEUU, que supervisa la FinCEN, puede ir más allá de las sanciones civiles y hacer una remisión penal al Departamento de Justicia (DOJ) – aunque aclara que tales remisiones son poco frecuentes. No está claro si es que alguna vez se le hizo una remisión penal al DOJ en el caso del Trump Taj Mahal como consecuencia de sus numerosas violaciones de las leyes estadounidenses contra el lavado de dinero a lo largo de los años. Tales remisiones no son documentos públicos, dice Intriago.

El vocero de la FinCEN, Stephen Hudak, le dijo a Narco News que no podía comentar sobre el caso del Trump Taj Mahal más allá de lo que ya figura en los documentos hechos públicos por su agencia. La secretaria de prensa de Trump, Hope Hicks, no respondió a la solicitud de comentario.

El Trump Taj Mahal no representa la primera vez que el actual candidato presidencial Trump ha estado asociado con operaciones comerciales acusadas de no adherirse a las leyes estadounidenses contra el lavado de dinero.

En 2005, Trump hizo un trato con una empresa llamada Bayrock Group LLC para construir un hotel en Moscú. A pesar de que el proyecto no resultó, Trump después se asoció con Bayrock para el desarrollo del hotel condominio Trump SoHo en la ciudad de Nueva York.

Ese proyecto de Trump en 2007 recibió un espaldarazo, junto con varios otros proyectos de Bayrock, bajo la forma de una inversión de $ 50 millones de dólares de una compañía de inversión islandesa. Esa compañía, el Grupo FL, estaba respaldada por rusos “que estaban a favor del [Presidente ruso] Putin,” alegan escritos en una demanda contra Bayrock.

Bayrock es actualmente el objetivo de una demanda civil por chantaje presentada por el ex director de finanzas de la compañía y otro empleado. Los demandantes alegan en sus escritos que Bayrock “pertenece y es secretamente administrada por la mafia” y acusan a los directores de la compañía de participar en “lavado de dinero, conspiración, soborno, extorsión y malversación de fondos.”

El fracaso de las fuerzas del orden de los EEUU para presentar cargos criminales contra las grandes instituciones financieras, incluyendo los casinos, y sus ejecutivos en casos de flagrantes violaciones de las leyes anti-lavado representa una doble moral de larga data en el sistema judicial de los EEUU. Es una doble moral que bien puede haber funcionado a favor de la dirección ejecutiva del Trump Taj Mahal, que en el curso de los años no ha podido garantizar que el casino cumpliera con esas leyes.

Por ejemplo, las mega instituciones financieras Citigroup, JP Morgan Chase & Co., Wachovia (adquirida por Wells Fargo en 2009), HSBC Holdings, ING Bank, Standard Chartered, American Express Bank International, y no pocas otras, todas han sido acusadas en la última década de no cumplir con las leyes estadounidenses contra el lavado de dinero –permitiendo así, colectivamente, que cientos de miles de millones de dólares en transacciones sospechosas se movieran a través del sistema bancario sin el seguimiento o supervisión adecuados.

Sin embargo, ninguno de estos bancos, ni ninguno de sus altos ejecutivos, ha sido castigado con sanciones penales.

“Todo delito financiero tiene un componente de lavado de dinero,” dijo Intriago en una entrevista pasada con Narco News. “… Si eres un individuo, y te pillan, te aplastan.

“Pero si eres un gran banco [o casino], y te cogen moviendo dinero para un terrorista o narcotraficante, no tienes de qué preocuparte. Sólo desembolsas una penalidad monetaria, y luego aumentas tus tarifas para compensar.”

Consecuentemente, el hecho de que nunca se hayan presentado denuncias penales contra el Trump Taj Mahal o su dirección ejecutiva, incluyendo a Trump, no quiere decir que no hayan ocurrido daños graves por la falta de cumplimiento por parte del casino de las leyes estadounidenses contra el lavado de dinero.

“El Trump Taj Mahal recibió muchas advertencias sobre sus falencias,” manifestó la actual Directora de la FinCEN, Jennifer Shasky Calvery, en una declaración preparada. “Como todos los casinos en este país, el Trump Taj Mahal tiene el deber de proteger nuestro sistema financiero de ser explotado por criminales, terroristas y otros malos actores. Lejos de cumplir estas expectativas, las pobres prácticas de cumplimiento, con el correr de los años [datan de 1998], han dejado al casino y a nuestro sistema financiero inaceptablemente expuestos.”

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