Juanelo, el hijo de Javier Sicilia, volvió a la cancha

Entre el 27 y el 28 de marzo de 2011 acabaron con la vida de Juan Francisco Sicilia Ortega, Juanelo, el hijo del poeta mexicano Javier Sicilia. Hoy, un año después, su “segunda familia”, la del fútbol, le ha rendido un homenaje íntimo en la cancha de la Universidad Americana de Morelos (Cuernavaca). “Hagamos lo que a él más le gustaba”, animaba Luis Añorve, probablemente su amigo más cercano. Y el balón rodó con alegría.

English version

La Universidad de las Américas es familiar, pequeña, privada, tranquila. Sus muros de  tres metros de altura, en la parte más baja, la protegen aparentemente de la realidad. Aquí entró Juan Francisco becado, gracias al fútbol, y estudiaba Administración de Empresas. La violencia se coló de forma mucho más abrupta, sin pedir permiso, cuando se supo la noticia del asesinato de este joven de 24 años, el primer alumno de este campus víctima de la llamada por el Gobierno mexicano como “Guerra contra el narcotráfico”. La aparición del cadáver de Juanelo partió de una la vida de la Universidad y de su equipo de fútbol, pero también supuso el nacimiento del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) inspirado e impulsado por su padre.

Esta noche de brisa, el poeta se ha puesto la camiseta roja con el número 18 que solía vestir Juanelo cuando jugaba con el equipo de la Universidad. “Él siempre decía que cuando entraba y comenzaba a jugar fútbol… todos sus problemas desaparecían”. Gabriela Avendaño Ortega, de 23 años, era la novia de Juanelo y, junto a Luis Añorve, ha sido una de las organizadoras de este homenaje familiar, pequeño, privado, tranquilo…

Juan Francisco tenía varios nombres: Juanelo, cuando estaba fuera de la cancha; Villa, cuando estaba adentro. “En el equipo todos le llamábamos así porque le gustaba mucho Germán Villa [jugador internacional mexicano ya retirado] que, además era de su equipo: el América”. Por eso, Luis ha diseñado una camiseta en la que el nombre de Villa aparece sobre un sol y dentro de un círculo. “Es que él era como un sol para nosotros, cuando llegaba se le escuchaba desde el estacionamiento. Siempre nos protegía cuando había problemas en el campo… era la alegría del equipo”. La camiseta pasea dos frases. La que apela al pasado: “Fue un privilegio jugar a tu lado”. Y la que permite seguir viviendo: “Hoy es un honor jugar por ti”. Luis ha pintado, además, un inmenso mural con el rostro de Juanelo conectado con la flor de Yoloxochitl, la que es medicinal la que curas el corazón y que según la leyeneda es la hija muerta que vuelve a dar consuelo a su papá.

Ni Luis ni Javier Sicilia  evitaron hoy las lágrimas, han buscado el abrazo intenso y han animado al resto a seguir, a ser jóvenes activos en este contexto de injusticia. El cuerpo de Juan Francisco apareció junto al de otros seis amigos y para ninguno de ellos ha habido esa “justicia” de la que, paradójicamente, habla el profesor de Derecho Constitucional en el aula 1, la única con estudiantes a esta hora. “Todos tenemos algo que hacer para que esto cambie, yo creo que los jóvenes podemos hacer mucho”, insiste Gabriela. “Muchos estudiantes que antes no se preocupaban de esas cosas [la violencia], ahora han cambiado su forma de vivir”.

Mañana, 28 de marzo, se realizarán varios actos en la ciudad de Cuernavaca para conmemorar el año del MPDJ, el Movimiento que esta muerte puso en marcha. Serán eventos multitudinarios, bajo el lema "Del dolor, la rabia y el amor", que le “pondrán rostro a las víctimas para mostrar que son humanos y no criminalizarlas, como hace el Estado”, explica Javier Sicilia. Hoy, un solo rostro, una sola víctima ha sido recordada por los suyos: María ‘Coco’ Ortega, su madre; su padrino, Francisco Villavicencio; algunos familiares cercanos y una veintena de amigos. Coco explica que este fue un partido atípico: “Sin árbitros, sin faltas, con niños, chicas y chicos”. ¿El resultado? “Ah… no sé, este partido no tiene resultado… lo ganó Juan”, dice Ximel, aún sudando, nada más terminar.

Hoy la luna es menguante y la violencia fuera de estos muros parece imposible. Los jugadores salen hacia la realidad. El silencio vuelve a esta noche en que Juanelo volvió a la cancha.

User login

Navigation

About Paco Gomez