La veloz secuencia de comunicados en días recientes, desde algún lugar en las montañas del sureste mexicano, del Subcomandante Marcos a nombre del Ejército Zapatista de Liberación Nacionl (EZLN), especialmente el comunicado del lunes pasado que anunció que los rebeldes indígenas de Chiapas han lanzado una alerta roja, han dejado a varios actores de todas partes en ascuas.
El buzón de entrada de mi correo electrónico se llenó con pedidos de más información o para explicar lo que realmente está pasando, y me doy cuenta qué tan cínicos consumidores de noticias se han vuelto. La sociedad no está acostumbrada a generadores de noticias que hacen lo que dicen, y eso solamente hace a los zapatistas difíciles de entender. Mi respuesta es: ¡Lean los comunicados! Son bastante explicativos.
Por otra parte, los gobierno, a diferencia de los zapatistas, nunca hacen lo que dicen y raramente dicen lo que hacen. La alerta roja zapatistas llega en un momento de despliegue masivo de tropas mexicanas alrededor de los 38 municipios autónomos y las alrededor de 1,111 comunidades abiertamente declaradas como rebeldes y autogobernadas con los zapatistas.
Los movimientos de tropa en Chiapas, de hecho, están relacionados a la nueva campaña de simulación antidrogas del Presidente Vicente Fox, México Seguro
Tal vez los comandantes militares en Chiapas, temiendo un desplazamiento a un lugar verdaderamente peligroso para ellos, como Nuevo Laredo (donde un convoy militar fue emboscado y disparado por la policía local a principios de mes), simplemente tratan de parecer ocupados para justificar su vacación continua en el sur, en la panorámica Chiapas. Y es por eso que el ejército hizo la afirmación (demostrablemente falsa) de que encontró marihuana la semana pasada en territorio zapatista. En cualquier caso, por cualesquiera motivos, la conducta de las fuerzas armadas en Chiapas los días recientes se ha disparado y llevó asimismo a una crisis, ahora, en el estado más al sur de México.
Los comunicados zapatistas hablan por sí mismos
Aquí hay enlaces a los comunicados zapatistas de los últimos días, más o menos en orden cronológico:
La (imposible) ¿geometría? del Poder en México
Fechado en el sexto mes del año 2005, es una acusación mordaz (y poética), por sus nombres, contra cada uno de los tres mayores partidos políticos de México (PRI, PAN y PRD), y cada uno de sus líderes nacionales: Vicente Fox, Roberto Madrazo y Andrés Manuel López Obrador y Cuauhtémoc Cárdenas. El comunicado llama abiertamente a la sociedad civil a poner menos atención a la democracia simulada del poder desde arriba mientras se incorpora a la próxima campaña presidencial de 2006, y más atención a las demandas de los movimientos desde abajo
Luego, fechado el 19 de junio, llegó un comunicado que puso a cada quien en la orilla de su asiento:
Alerta Roja General
en el que los zapatistas anuncian el cierre inmediato de las Juntas de Buen Gobierno y otras formas de autogobierno en los municipios autónomos:
- Que las juntas y otros funcionarios trabajarán ahora en forma clandestina y trashumante;
- Que las clínicas locales de salud (creadas por los zapatistas sin dinero del gobierno) fueron deslindadas de cualesquiera de sus acciones futuras y para quienes exigimos trato de población civil y respeto a su vida, libertad y bienes por parte de las fuerzas gubernamentales;
- Que todas las fuerzas zapatistas (civiles e insurgentes) han sido han sido llamados a filas (el comunicado no especifica para qué);
- Que la Radio Insurgente y el Centro Información Zapatista en San Cristóbal de Las Casas (las principales vías de comunicación de los rebeldes con el resto del país y el mundo) quedan cerrados por ahora;
- Que, de manera simultánea a la publicación de este comunicado, se está exhortando a las sociedades civiles nacionales e internacionales que se encuentran en trabajos de campamentos de paz y en proyectos en comunidades, para que abandonen territorio rebelde o, si es su decisión libre y voluntaria, permanezcan a su cuenta y riesgo concentrados en los llamados Caracoles. En el caso de menores de edad, la salida es obligatoria.
- Que el EZLN deslinda a todas las personas y organizaciones civiles, políticas, culturales, ciudadanas, no gubernamentales, comités de solidaridad y grupos de apoyo que se han acercado a él desde 1994, de cualquiera de nuestras acciones futuras. Agradecemos a todos y todas quienes, con sinceridad y honestidad, en estos casi 12 años apoyaron la lucha civil y pacífica de los indígenas zapatistas por el reconocimiento constitucional de los derechos y la cultura indígenas.
Y termina con la firma tradicional:
¡DEMOCRACIA!
¡LIBERTAD!
¡JUSTICIA!
Desde las Montañas del Sureste Mexicano.
Por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Subcomandante Insurgente Marcos.
Al día siguiente, con fecha 20 de junio, llegó un nuevo comunicado:
Las razones de la alerta roja
que explica brevemente que las Juntas de Buen Gobierno en todo Chiapas están cerradas porque todos los zapatistas han sido llamados a consulta sobre los siguientes pasos a dar.
Al mismo tiempo, el EZLN sacó otro breve comunicado, anunciando la reorganización política-militar del EZLN.
Sí, hay huecos en los detalles provistos. Mas combinado con el cierre de Radio Insurgente y el Centro de Información Zapatista, parece muy claro que esos huecos son intencionales: es clásico de Marcos, la presencia a través de la ausencia. El comunicado salió en una posible nueva acción por venir (si, como dice Marco, las bases de la organización la deciden). Pero un lector puede estar cierto de que todo lo que dicen que hacen, lo hacen. Los comentaristas gustan de etiquetar a los zapatistas con palabras como enigmáticos o misteriosos, pero ellos son en realidad bastante precisos. Nos dicen lo que quieren decirnos, y esperan hasta el final para llenar los huecos. Es parte de un proceso educacional de ya doce años. Y si hay algo que he aprendido de caminar cerca de este movimiento todos estos años, es que es futil especular mucho sobre lo que vendrá. Cuando estén listos, lo dirán al mundo.
Sin embargo, las acciones de las fuerzas institucionales no enigmáticas, las que nunca dice lo que harán y ni hacen lo que te van a contar, piden análisis. Hablo, por supuesto, del gobierno mexicano, sus patrocinadores en Washington y en Wall Street, y de las fuerzas armadas con 70 mil efectivos en Chiapas (piensen en esto: hubo un gran ruido cuando Fox envió 1,500 efectivos a Nuevo Laredo y la populosa frontera norte este mes; pero mantiene una fuerza 45 veces más grande que rodea a los más pobres campesinos del país, en Chiapas, que no cuentan con una mínima parte del armamento que los narcos tex-mex tienen en el norte).
Según Hermann Bellinghausen, probablemente el reportero más astuto en todas los asuntos zapatistas, en La Jornada del 22 de junio, el contexto de la alerta roja zapatista llega en por los grandes y recientes movimientos de tropas a su alrededor, y por las desmotrablemente falsas afirmaciones del Secretario de Defensa sobre que sembradíos de marihuana se encontraron supuestamente en territorio zapatista.
Como revela Berllinghausen, el Secretario de Defensa es muy confuso cuando se habla de la geografía de Chiapas:
Los recientes anuncios zapatistas se dan en un contexto de movimientos del Ejército federal fuera de lo común y no explicados a la opinión pública, como el reacomodo de posiciones en Chenalhó y el ingreso este fin de semana, desde el cuartel de Rancho Nuevo a la selva Lacandona, de convoyes especiales (como se denominan con un letrero al frente y otro en la retaguardia) llevando pertrechos y centenares de soldados en grandes camiones y vehículos todoterreno.
Al notificar sobre recientes operativos en su lucha contra el cultivo de estupafecientes, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) incorporó los nombres de tres municipios constitucionales a la geografía de la rebelión indígena que no estaban considerados ni por la propia instancia castrense como parte de la "zona de conflicto" o "de influencia zapatista".
De hecho, Tapilula, Pueblo Nuevo Solistahuacán y Rayón (las tres localidades donde se encontraron plantíos, por lo visto grandes, de mariguana) están fuera del amplio cerco tendido por el Ejército federal en torno de la región indígena de Chiapas desde 1995. Ni siquiera existen allí posiciones de la Sedena, únicamente campamentos y cuarteles de las policías Judicial y sectorial.
Además, estos municipios no se localizan en los Altos, como afirma el comunicado de la Sedena dado a conocer ayer por la tarde, horas después de que el EZLN se declarara en alerta roja. El boletín fue la primera reacción de las fuerzas armadas al anuncio de los rebeldes, aunque los operativos se efectuaron, según la versión oficial, los días 15 y 16 de junio, y en realidad no guardaban relación directa con el dispostivo castrense (el más grande del país) alrededor y dentro de los municipios autónomos zapatistas.
La inexactitud geográfica resultó tan evidente que el propio gobierno chiapaneco se apresuró ayer mismo a corregir el gazapo militar. No, esos lugares no pertenecen a los Altos.
Lo que preocupa es que hay poca oportunidad de que el Secretario de Defensa haya cometido un error de buena fe. Esos pueblos están tan lejos de las grandes zonas de influencia zapatista que no hay manera de equivocarse. Las plantaciones de marihuana fueron encontradas, más bien, cerca de la frontera con el estado de Tabasco, en la base del famoso volcán El Chichonal, que hizo erupción a principios de los ochenta, cubriendo gran parte de la región con polvo perde (y, como los cultivadores de hierba saben, el polvo volcánico hace fértil el suelo para su cultivo favorito).
Bellinghausen también hizo el recuento de muchas otras cosas durante estos doce años de historia de los zapatistas, en que los gobiernos anteriores fueron atrapados plantando drogas cerca de las comunidades zapatistas, o utilizando efectos especiales de video para poner la quema de cultivos de droga más cerca de los pueblos zapatistas (en la serie en diez partes de Narco News sobre la guerra contra las drogas en Chiapas hay también gran cantidad de otros ejemplos de este tipo de narco simulación).
La Comisión de Concordia y Pacificación (Cocopa), una entidad gubernamental creada para mediar en los diálogos de paz en 1996, tampoco cree en la narco calumnia. De acuerdo a una nota de La Jornada:
Hubo coincidencia entre senadores y diputados sobre la urgencia de que se aclare de manera oficial el supuesto decomiso de mariguana en la zona de conflicto, toda vez que los datos proporcionados por la Secretaría de la Defensa son poco claros.
Para la Cocopa, en definitiva no es posible que exista vinculación entre el narcotráfico y el EZLN; entendemos además que el decomiso de mariguana al que aludió la Sedena no se hizo estrictamente dentro del área de influencia zapatista, pero queremos que Abascal nos informe de manera precisa sobre ello.
El gobierno de Fox parece estar hablando con lengua viperina sobre el tema, con funcionarios de diverso nivel contradiciéndose entre sí. De acuerdo a la edición de hoy de El Financiero:
El vocero de la presidencia Rubén Aguilar dijo que hay prueba de nexo alguno entre el EZLN y el narcotráfico. Pero el Secretario de Gobernación Luis Ernesto Derbez pidió al Subcomandante Marcos explicar su relación con el tráfico de drogas.
El diario El Universal citó a Derbez candidato recientemente derrotado en la elección del secretario general la Organización de Estados Americanos diciendo:
Creo que es importante que este hombre nos de una explicación de por qué hay cultivos de droga en territorios que él controla.
Derbez es uno de los altos funcionarios mexicanos más controlados por Washington. De hecho, es por eso que la Organización de Estados Americanos lo rechazó (vean El triple out de la democracia: de Ecuador a México a la OEA, Narco News, 1º de mayo de 2005, para más detalles).
La larga confluencia entre la represión a los indígenas en Chiapas y la falsa guerra contra las drogas es uno de esos asuntos de los que pocos actores quieren hablar abiertamente.
Pero cuánto han caído los poderosos, si rastreamos la declaración de Vicente Fox en marzo de 2001 a favor de la legalización de las drogas (precisamente en el momento que los zapatistas estaban yendo a la ciudad de México y dando la espalda al gobierno de Fox por sus promesas incumplidas
y ahora, esta semana, los zapatistas han volteado su rostro y encararon su gobierno por primera vez desde entonces) a la manifestación de este mes, de Fox como un guerrero contra la droga al estilo gringo, desde Texas hasta Tapachula, es claro que la guerra contra las drogas impuesta por Estados Unidos tiene algo que ver no sabemos hasta qué punto con la alerta roja en Chiapas.
Estén en guardia, queridos lectores: el pretexto de la guerra contra las drogas es el sabor del mes en los pasillos del poder mexicano. El gobierno de Fox, entrando a su año final, incapaz de resolver ningún problema de los que dijo resolvería en quince minutos, está empujando cada vez más el narco-cepillo para distraer de todas las demandas de un pueblo que ya ha tenido suficiente.
¿Y qué hace un gobierno fracasado cuando la ilusión de control se derrumba a su alrededor? En el siglo XXI, juega la carta del narco.
Hace poco, por ejemplo, el vocero presidencial de Fox, Rubén Aguilar, lanzó una bizarra e innecesaria calumnia a los miembros de la sociedad civil en la norteña ciudad fronteriza de Nuevo Laredo, que han protestado contra la militarización de su ciudad durante la operación México Seguro. Aguilar dijo:
Hay indicios de que algunos ciudadanos que se han manifestado contra la operación, particularmente en Tamaulipas, en Nuevo Laredo, ha sido apoyados, incluso pagados y financiados por las bandas del crimen organizado.
Es un tiempo potencialmente peligroso cuando los funcionarios están tan desesperados para callar el discurso que los pintan como criminales. Es por eso que los secretarios de Defensa y Gobernación de México corren por todos lados como payasos tratando de narcotizar a los zapatistas, quienes, como reportamos aquí muchas veces, son la única fuerza política mexicana que, puede confirmarse definitivamente, no están involucrados con el narco. Los zapatistas prohiben estrictamente todo uso, cultivo o tráfico de toda droga, incluyendo el alcohol, en sus comunidades.
Los zapatistas liberados de droga, sin embargo, son un gran contraste para el gobierno, que ahora se encuentra ante otro vergonzante narco escándalo en la costa caribeña, donde los narcotraficantes mexicanos trabajaron mano con mano con los gobiernos de Fox y de Bush para hacer seguro el paso del terrorista internacional Luis Posada Carriles a Gringolandia.
Hipocresía: los acusadores son los narcos aquí. Y su simulación de un México Seguro se ha disparado ahora en las dos fronteras, norte y sur, de los Estados Unidos Mexicanos.