Es en estos días que muchos politiqueros salen a las calles y empiezan a prometer y a prometer, en todos los barrios, en todas las zonas, incluso en sus propias casas que solucionaran el problema del agua en Bolivia.
Encontramos propuestas de candidatos a diputados y senadores, como: "construiremos redes de alcantarillado y agua potable", como si los mismos fuesen candidatos a alcaldes o responsables en saneamiento básico. Muchos de estos individuos no proponen acciones directas para defender el agua y hacer que esta sea un bien común para todos los bolivianos.
Es así que la lucha por el agua y la vida continúa
en estas épocas de elecciones; no importa el color político, no importa quien sea el nuevo presidente de Bolivia, el pueblo en su conjunto se unifica para exigir sus derechos y luchar por el agua, los servicios básicos y la vida.