Hace alrededor de un mes que este país vivía la amenaza de una postergación electoral, las elecciones generales del 4 de diciembre estaban en vilo. Hoy, hace apenas una hora, los partidos políticos bolivianos representados en el Congreso Nacional no han llegado a un acuerdo que autorice la realización de los comicios en Bolivia como estaba previsto... las presiones de la derecha (ubicada en Santa Cruz básicamente), para conseguir más asientos en el nuevo parlamento, han logrado su propósito fundamental... el clima es de incertidumbre general. La historia aquí:
Cuando el departamento de Santa Cruz solicitó cuatro nuevas circunscripciones para tener cuatro diputados más en el próximo Congreso Nacional, la clase política boliviana puso el grito en el cielo (desde Evo Morales hasta el neoliberal expresidente Jorge "Tuto" Quiroga): la reformulación del mapa electoral en este país podía retrasar la realización de las elecciones. A fines del mes pasado, los cruceños insistieron sin embargo en su demanda, planteando un recurso ante el Tribunal Constitucional, que les fue favorable.
Bajo este evento, el Congreso se vio obligado a sesionar y discutir diversas propuestas de ley para redistribuir la representación en los nueve departamentos de Bolivia. Pero un mes después, luego de debates, amenazas y acusaciones cruzadas, no hubo acuerdo. De hecho, hoy se vencía el plazo fatal para tomar decisiones, modificar las leyes necesarias y autorizar a la Corte Nacional Electoral... y nada, nadie hizo absolutamente nada para llegar a un acuerdo: durante toda la semana los parlamentarios de las diversas regionales se fueron retirando de las sesiones...
Ayer, mientras los representantes de Cochabamba y de Santa Cruz se atrincheraban en sus regiones, no hubo sesión. Hoy por supuesto tampoco: ni siquiera los representantes del Movimiento Al Socialismo (MAS) estaban en La Paz, o acudieron al edificio sede del Poder Legislativo. Toda la actividad congresal se limitó a una reunión extensa entre los líderes de los partidos, los de las representaciones regionales y algunos representantes del Presidente Eduardo Rodríguez Veltzé... pero no consiguieron nada.
Así, aunque Evo Morales acuse a Tuto Quiroga y al expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada de estar complotando contra la democracia, aunque Quiroga se defienda, aunque el diputado cruceño Williams Paniagua (amigo y correligionario de Sánchez de Lozada) diga que él y todos los cruceños esperan las elecciones como está mandado, aunque todos se quejen y digan que siempre avisaron de que "venía el lobo", ninguno de ellos hizo presión... Evo habló hoy desde el Chapare, Quiroga no presionó a los parlamentarios que controla (que no son pocos) y los representantes de la derecha cruceña y de Cochabamba, que al parecer han llegado a un acuerdo, están lejos: nadie estuvo en su sitio para defender la democracia con hechos.
De su lado, Presidente Rodríguez, que hace semanas garantizó las elecciones no hace sino analizar la situación, y hasta ahora no da la cara. Sus personeros, en particular el Delegado Presidencial Jorge Lazarte, apenas atinan a recordar los sucesos y no saben si será posible encontrar una salida...
Por ahora, los dirigentes de la clase política que trabajan en el Congreso siguen reunidos, tratando de encontrar una solución, que podría ser un decreto de redistribución de escaños (si el presidente se anima). Rodríguez Veltzé hablará en unos minutos para fijar su posición...
Un escenario lleno de Judas y de Pilatos del que seguiremos informando, porque la gente de a pie, en las calles y las comunidades, ya comienza a manifestar su descontento (no olviden, queridos lectores, que estas elecciones no las pidió la gente durante las movilizaciones de mayo y junio pasados, pero que aceptaron la tregua para esperarlas)... quédense con nosotros, que se calienta el ambiente...
Rodríguez Veltzé no se mueve
Submitted October 28, 2005 - 8:07 pm by Luis GomezCon esta declaración, que el vocal de la corte Salvador Romero Ballivián (un hombre cercano al expresidente Jorge "Tuto" Quiroga) avaló y explicó a fondo hace una hora, la CNE se mostró incapaz de imprimir y repartir las boletas electorales en un plazo menor de cuarenta días (y cumplir con todos sus compromisos). Ballivián, sin embargo, dejó abierta la posibilidad de que el proceso se realice una o dos semanas después de lo previsto (los domingos 11 o 18 de diciembre).
Hace unos minutos, el vocero de la Presidencia de la República ha emitido la posición oficial del gobierno en una breve conferencia de prensa. Tomando conocimiento del anuncio hecho por la CNE, el Presidente Eduardo Rodríguez Veltzé ha "iniciado una evaluación urgente" de lo que esto implica, ha estado sosteniendo reuniones durante la tarde con representantes de diversos sectores (empresarios, políticos y funcionarios de su gobierno)... pero no hizo mucho más.
De acuerdo con el vocero presidencial, el presidente boliviano tratará de reunirse con todos los sectores involucrados en este conflicto para "flexibilizar posiciones" y tener algún resultado a más tardar el próximo lunes, "un acuerdo que preserve el sistema democratico boliviano y la unidad de la patria", expresó el vocero.
A la posibilidad de emitir un decreto que redistribuya los lugares en el Congreso (concretamente en la Cámara de Diputados), el vocero del gobierno explicó:"De momento no hay nada definido sobre este tema", dejando claro que de todos modos siguen considerando la medida como una posible alternativa.
Finalmente, la postura de Rodríguez Veltzé es que las elecciones "realicen en el mes de diciembre en los términos de la convocatoria", analizando un nuevo plazo para llevarlas adelante de acuerdo al anuncio de la CNE. Y, además, desechó que se realice la Asamblea Constituyente (una salida que ya también se maneja) con anterioridad a las elecciones.
En pocas palabras, queridos lectores, el Presidente de Bolivia no se mueve de su puesto, no realiza ninguna acción concreta... y alimenta la incertidumbre.