El pasado 30 de Junio en el pozo Surubi D a 300 Km de Cochabamba - Bolivia, tres campesinos de la misma familia fueron víctimas de una terrible inflamación de GAS, venteado por la empresa REPSOL. Dos murieron, el padre Emilio Ucieda (45 años) y el hijo Mario Ucieda (13 años), mientras el hermano mayor Edgar Ucieda (18 años) se encuentra en estado de shock en un hospital de Argentina. Ante este hecho Repsol se lava las manos y sostiene que fue un accidente pero para la viuda, los pobladores del lugar y un gran numero de organizaciones nacionales e internacionales fue un crimen, por lo cual, iniciamos una campaña para que este crimen no quede en la impunidad y se haga justicia contra esta transnacional que desde hace varios años saquea los hidrocarburos de Bolivia.