La Marcha Mundial de la Marihuana se celebra desde 1999 alrededor de todo el mundo, en simultáneo, el primer fin de semana de mayo. Los motivos principales del evento se centran en: hacer evidente la cantidad de consumidores para terminar con la discriminación, la persecución y la criminalización, reclamar por la despenalización de la tenencia para consumo, los usos medicinales y el autocultivo.
En su edición 2008, el sábado 3 de mayo, pasadas las 15,30 hs. se reunieron más de 1000 personas a los al rededores del Planetario (Parque Urquiza) de la ciudad de Rosario para manifestarse pacíficamente.
Es de resaltar que por primera vez la concentración fue convocada por un colectivo (3M), conformado por diversas organizaciones de la ciudad que vienen trabajando en la temática, lo que ha puesto en evidencia la evolución y madurez de la discusión en todos los sectores y el nivel de problematización de los ciudadanos.
El encuentro fue una verdadera fiesta en la que participaron familias, grupos de jóvenes y otros que ante la curiosidad se fueron acercando y terminaron por apoyar ampliamente la clara propuesta de 3M.
En un escenario de colores y pura diversión, hubo disfraces, músicas y stanes con información acerca de las leyes vigentes, las propuestas alternativas, las formas para prevenir y reducir los daños del uso de drogas. Uno de los materiales de comunicacionales que distribuyó el colectivo 3M señaló haciendo referencia a la marihuana“esta planta podría solucionar multitud de problemas, como hambrunas, la contaminación y la deforestación causadas por la industria, así como mejorar la autonomía económica de casi cualquier zona rural del mundo, por la existencia de multitud de variedades adaptables a diferentes climas”.
La manifestación, en un clima pacífico, tolerante y alegre se convierte en un gran analizador que demuestra que hoy la sociedad argentina, necesita co-responsabilizarse del tema del uso de drogas, que está preparada para avanzar en leyes más justas, capaces de defender en el marco de una democracia innegociable, los derechos de todos los ciudadanos.