Habla la voz de las fuerzas de lucha contra el narcotráfico: el Coronel Jaime Cruz Vera, comandante de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural, UMOPAR, la fuerza de interdicción a las drogas y a las fábricas de cocaína. Cruz Vera también es comandante del cuartel central de las fuerzas de lucha contra el narcotráfico en Chimoré, en el Chapare, y por eso conoce todo lo que pasa en la lucha militar contra las drogas de esa región. Así, cuando nos recibió el 3 de agosto pensábamos escuchar las mismas respuestas que dan todos los militares y que ya conocemos de memoria.
También decidimos que sería muy importante hablar con esas fuerzas para tener una visión más amplia del complejo tema de la guerra contra las drogas, porque como periodistas creemos que es importante escuchar los dos lados de la historia. En medio de la charla nos ha regalado información muy difícil de escuchar de fuentes oficiales bolivianas, como admitir que la hoja no es droga y que el desarrollo alternativo no funciona. Claro que también el comandante presentó su versión de las luchas de los cocaleros y otros temas, que pueden ser más o menos verdaderas, pero creemos que es mejor que los lectores lo decidan. Abajo la sorprendente entrevista:
Jeremy Bigwood – ¿Qué porcentaje de la coca se queda en el Chapare para mascado y que porcentaje es utilizado para producir a la cocaína?
Coronel Jaime Cruz Vera - Podemos decir que toda la zona del Chapare es una fábrica de cocaína. Hoy en día más o menos se están contando entre 5 mil y 7 mil hectáreas de coca de la que el 99 por ciento va a la fabricación de cocaína, porque la hoja no se usa para el consumo tradicional, generalmente mastican la hoja de coca de los Yungas, inclusive aquí en los pueblos. Algunos colonos del lugar sí mastican su propia hoja, pero eso es mínimo. Si vamos hacia Cochabamba, Oruro, La Paz, Potosí, Sucre, Santa Cruz, inclusive la Argentina, donde se consume la hoja de coca, se va a encontrar la coca de los Yungas. Ya la hoja del Chapare va a las fábricas, a las pozas de maceración. Es así por ejemplo que este año, de enero al 31 de julio tenemos 642 kilos de cocaína decomisada. Fábricas destruidas fueron 1.047, pozas destruidas 1.428. Los campesinos venden la coca directamente a personas que saben ligadas con el narcotráfico, saben que esas personas están en la fabricación. Muchas veces les alquilan una parte de su chaco y están fabricando ahí mismo.
Natalia Viana – ¿Cuantos kilos de cocaína se pueden hacer con esas 5 mil hectáreas de hoja?
Coronel Jaime Cruz Vera - Con una hectárea estamos hablando cerca de ocho kilos por año. Entonces con 5 mil hectáreas, casi 40 toneladas de cocaína. De las cuales nosotros decomisamos anualmente hasta 10 o 20 toneladas – generalmente la cocaína sale de acá. Ahora también la cocaína está siendo fabricada con hoja de coca de los Yungas, que es un lugar tradicional de producción de hoja, que hoy se ha sobrepasado [en la cantidad legal permitida de coca cultivada]: estamos hablando cerca 21 mil hectáreas de hoja de coca. Generalmente estaba entre 7 u 8 mil hectáreas, pero con la erradicación forzosa que ha habido aquí, y el poco control que ha existido allá de parte del gobierno, ha habido un crecimiento acelerado en los últimos cinco años. Una porcentaje va al consumo tradicional, al acullico, a algunos rituales, a la medicina, y el otro porcentaje se está desviando a las fábricas en el altiplano, en Cochabamba y en Santa Cruz en las provincias; en esos sectores se encuentran bastantes fábricas con coca de los Yungas, incluso también en los departamentos de Beni, Sucre y Potosí.
Natalia Viana – ¿Hay planes para la erradicación en los Yungas?
Coronel Jaime Cruz Vera - Existen, hace varios años que el gobierno ha intentado ingresar en la erradicación pero lamentablemente no se ha podido llegar a ese extremo. Porque la hoja de coca tiene un gran rendimiento económico, eso es lo que mueve las personas; no es la defensa por la vida o la defensa que ellos arguyen, sino la parte económica. No ven el aspecto social, el aspecto de daño que están haciendo al resto de la sociedad.
Natalia Viana - Cuando dicen los cocaleros que quieren defender a la hoja, que la hoja no es una droga, que es un símbolo de la identidad del pueblo boliviano, que la hoja es buena, ¿qué piensa de eso?
Coronel Jaime Cruz Vera - Hay dos aspectos. Uno, que efectivamente la hoja de coca como tal no es una droga, más bien tiene muchas propiedades curativas, medicinales, ayuda a disminuir la fatiga. Lamentablemente esa coca es materia prima para la fabricación de cocaína. Los cocaleros saben que esta hoja de coca está yendo a las fábricas y lógicamente ellos están viendo solamente la parte económica; si plantaran palmito o plátano iban a recibir menos rendimiento económico del que reciben con la coca. Al margen de que tienen que trabajar mucho más, porque ponen la coca y la dejan [sin cuidados] por tres meses, en cambio con el palmito, con el plátano y con los otros productos de desarrollo alternativo tienen que hacer el trabajo agrícola. Por eso es esa defensa intransigente, y también porque los dirigentes van haciéndoles ver que es una forma legal de vida el cultivo, van metiendo a los cocaleros que la constitución les defiende. Como no se penaliza la plantación ni el cultivo de coca, ahora mismo, se erradica un sector y una vez que salen de ahí las fuerzas de erradicación están volviendo ellos ya a plantar. Entonces es un juego del gato y el ratón que difícilmente va poder terminar.
Natalia Viana – ¿Piensa que es eficiente el control que hacen?
Coronel Jaime Cruz Vera - No. Porque no tenemos la capacidad para poder cubrir toda el área. Son 600 mil hectáreas en el Chapare donde se produce la hoja de coca y nosotros contamos aproximadamente con 1.500 efectivos para hacer un control de erradicación. UMOPAR como unidad cuenta con 350 hombres que hacen la interdicción al narcotráfico: destrucción de fábricas, decomiso de químicas controladas, secuestro de la droga y de las personas que están traficando [sic], sea con sustancias o con drogas. Ya la Fuerza de Tarea Conjunta es la que se avoca a la erradicación forzosa, con sus elementos propios, que constituyen el ejército y la policía. Entonces los elementos que tenemos podemos decir que son insuficientes. O sea, esto difícilmente va poder terminar mientras no exista una ley que penalice la plantación de hoja de coca y a la persona que está plantando o transportando hoja de coca.
Natalia Viana – ¿Cómo está ahora el conflicto con los cocaleros?
Coronel Jaime Cruz Vera - Este es un año muy tranquilo en que no ha habido conflictos de ninguna naturaleza. Pero lo que hemos estado escuchando ahí, por nuestra información, es que los cocaleros quieren romper la tregua con el gobierno, pero tampoco les conviene porque resulta en pérdida de vidas humanas.
Jeremy Bigwood – ¿A cuáles países va la cocaína que viene del Chapare?
Coronel Jaime Cruz Vera - Mayormente ahora esta yendo hacia Europa por la vía de Brasil y Argentina, y hacia Estados Unidos por la vía de Chile. Pero mayormente es hacia Europa, en este caso España y Bélgica, ya que allá el ingreso es más fácil para los bolivianos porque tienen una visa especial.
Jeremy Bigwood – ¿En el caso de los Yungas, la razón por las cual usted no pueden hacer más controle es el camino, la necesidad de subir y bajar en las montañas?
Coronel Jaime Cruz Vera - No. Los Yungas ya se ha convertido en un aspecto político social en el que los mismos comunarios se están oponiendo a que podamos ingresar, y les favorece la topografía del terreno, como las muchas quebradas. No podemos inclusive utilizar los helicópteros como se utilizan acá, se requiere otro tipo de máquinas. Si entrara erradicación en este momento sería un detonante muy fuerte a la seguridad, a la paz social que se está viviendo en todo el país, porque acarrearía problemas sociales. Y si en el altiplano apoyan a los Yungas, o acá en apoyo de allá, se iría generando todo un caos político social.
Jeremy Bigwood – Cuando por ejemplo la gente de la Narcotics Affairs Section, NAS, escucha que no pueden bajar a los Yungas, la gente de la embajada... ¿Hay mucha presión para hacerlo de su parte o no?
Coronel Jaime Cruz Vera - De echo hay presión, no se puede decir que no, pero también ellos están concientes de que si nosotros ingresamos en esto el país tendría otro tipo de problema que tampoco es bueno, y tampoco les va favorecer a ellos. En cuanto a la interdicción por erradicación hemos llegado a metas muy altas, y tal vez no hacer un alto, pero si una pequeña espera para que el aspecto social que se vive en este momento en Bolivia se tranquilice y así podamos salir para luego encarar lo que es los Yungas. Ellos también entienden esa parte, no es una presión sin conocimiento de lo que pueda pasar.
Natalia Viana – ¿Cómo es el trabajo conjunto de la Drug Enforcement Administration, DEA, y de la NAS con las fuerzas bolivianas de lucha contra las drogas?
Coronel Jaime Cruz Vera - Bueno, son dos entidades diferentes, porque la NAS es aquella que administra todos los recursos que vienen de Estados Unidos, no solamente para la parte de interdicción, sino también para la parte de erradicación, de desarrollo alternativo, de prevención. En cambio, la DEA solamente apoya a parte de interdicción con labores de inteligencia y algunas veces el aspecto administrativo en donación de algunos aspectos. Por ejemplo aquí todo lo que ven ustedes es lo que nos da la embajada a través de esos dos instituciones. Nuestro gobierno por sí solo lamentablemente no podría cubrir esto, solamente nos cubre los sueldos, y luego toda la parte administrativa, logística, la cubre la ayuda que viene de los Estado Unidos.
Natalia Viana – ¿A cuánto ascienden los sueldos?
Coronel Jaime Cruz Vera - Están oscilando, en el ejército son de 3 mil a 3.500 bolivianos; el de un policía es de 1.200 bolivianos.
Natalia Viana – Cuando ha subido Mesa al poder en octubre dijo que cambiaría la política de intervención a las hojas. ¿Ha ocurrido algún cambio, se ha frenado la erradicación?
Coronel Jaime Cruz Vera - No, sigue la política que tenemos de interdicción y a la vez de erradicación, o sea, no ha habido una pausa ni cambio, sigue igual.
Natalia Viana – ¿Entonces la noticia de que está aumentando la cantidad de hojas en el Chapare no es verdad?
De hecho podremos decir que sí, porque el año pasado había 5 mil hectáreas y tenemos hasta ahora 7 mil hectáreas a pesar de la erradicación. De las 43 mil hectáreas que teníamos en 92 hemos erradicado las 43 mil hasta diciembre del año 2000, desde el comienzo de las operaciones de erradicación. Sin embargo tendríamos la otra parte que están plantado.
Natalia Viana – ¿Dónde están las plantaciones que aún quedan en el Chapare?
Coronel Jaime Cruz Vera - No hay un sector focalizado donde pueda ver la hoja de coca, ya no hay plantaciones de dos hectáreas como antes. Ahora se encuentran hojas en medio de las plantaciones de desarrollo alternativo, dejan plantas más grandes y en medio de ellos está la hoja de coca, entonces no se puede distinguir con satélite. Usted me preguntaba dónde está; yo le digo que está en todo el Chapare. Algunas veces en mayor cantidad en los lugares donde no está la fuerza de tarea conjunta.
Jeremy Bigwood – Nosotros pasamos por Sacaba y hay un mercado ahí de coca, y tuvo bastante coca de los Yungas pero también hubo bastante coca del Chapare, y la gente la estaba comprando para mascar. ¿De qué tamaño es este mercado?, porque se puede ver que es un mercado legal.
Coronel Jaime Cruz Vera - Bien, no tengo datos de este año pero sí del año pasado, en el que aproximadamente al mercado legal de hoja de coca de Sacaba llegó una producción como de 104 hectáreas de hoja de coca de Chapare, y teniendo en cuenta que tenemos aquí 7 mil hectáreas, 104 hectáreas es nada.
Amber Howard – Luego de que erradican la coca, ¿se pueden plantar los cultivos de desarrollo alternativo en la misma tierra o tienen que buscar otro lado?
Coronel Jaime Cruz Vera - A veces, si la coca es muy antigua ese terreno es muy débil para poder dar a algún producto del desarrollo alternativo, tienen que esperar. Y si la coca está en ese terreno hasta 20 años, prácticamente tienen que esperar otros 20 años para que pueda tener los nutrientes necesarios para volver a ser fértil para algunas plantaciones legales.
Amber Howard – Sí, pero ¿qué hace la gente?
Coronel Jaime Cruz Vera - Bueno, por la Ley de Colonización a la que ellos acudieron les dieron 10 hectáreas de tierra por persona, y ellos han sembrado dos o tres hectáreas. Entonces, una vez que hay erradicación van un poco más adentro en su parcela, y muchos también han migrado a otros lugares.
Natalia Viana – Usted ha dicho que este año no hubo conflictos. ¿A qué usted piensa que se debe esta tranquilidad?
Coronel Jaime Cruz Vera - Yo creo que un poco es la parte política, en este caso el señor Evo Morales ha debido instruir que ellos se calmen. Antes que él estuviera en temas de la política nacional los conflictos no paraban, en cambio ahora está en paz.
Natalia Viana – ¿Atribuye eso a Evo Morales?
Coronel Jaime Cruz Vera - Exactamente, es que ya está en otro tema de la política. Entonces no quiere conflictos aquí para que su imagen no deteriore.
Natalia Viana - ¿Qué piensa de Evo Morales?
Coronel Jaime Cruz Vera - Que ha subido gracias al apoyo de los campesinos cocaleros en una lucha que no tiene mucha razón de serlo, porque no es tan legal lo que está defendiendo. Si ese cultivo fuera hacia un aspecto productivo o de provecho para la sociedad, en ese caso sí; pero esta coca es dañina porque no está yendo a un consumo netamente legal.
Amber Howard – ¿Yo quiero saber si ha visto algún efecto anti ecológico durante toda la erradicación?
Coronel Jaime Cruz Vera - Es muy dañina la fabricación porque ellos utilizan hasta 100 metros cuadrados para hacer las pozas donde van echando los desechos mezclados con el ácido sulfúrico, la cal, el bicarbonato de sodio y el diesel. Y eso se vierte en los terrenos en otros lugares, porque siempre una fábrica está al lado de un río o un arroyo. Una vez que encontramos una fábrica lamentablemente también tenemos que contaminar el medio ambiente al destruirla, porque tenemos que quemar todo lo que existe; y ahí viene la contaminación. Y los cocaleros deforestan el bosque. Ellos han avanzado hacia lo que es el Parque Carrasco, hacia las serranías, y luego hacia el Parque Isidoro Séboro y sus serranías. Este año se han detectado como unas 2 mil personas que han ingresado al Carrasco a deforestar más terrenos.
Amber Howard – Me parece que no dejan mucha opción si no se puede usar la tierra erradicada...
Coronel Jaime Cruz Vera - No es ése el motivo. Es porque son lugares mas alejados y las fuerzas de erradicación, así como también nosotros, no podrán llegar tan fácilmente. Si quisieran estar en el desarrollo alternativo legal tendrían espacio. Tienen terrenos aquí en todo el sector sin uso alguno. Pero no quieren ingresar, es un trabajo muy duro y, también es cierto, no hay muchos mercados para los productos. Eso es otro aspecto que hace que el campesino siga también un poco empujado a plantar coca, tenemos el plátano y la pimienta solamente, porque después el palmito tiene un costo muy bajo, la piña y los cítricos también, y como es de temporada solamente no es de gran rendimiento. Entonces los programas de desarrollo alternativo quizá no están dando los frutos necesarios y a la vez el gobierno o los países que nos ayudan no están abriendo mercados. Ya no tenemos mercado para los productos agrícolas, los únicos son Argentina y Chile.
Jeremy Bigwood – Hace un tiempo leí un informe de los años setenta de USAID [United States Agency for International for Development] sobre el Chapare, y decía que los suelos no eran muy buenos...
Coronel Jaime Cruz Vera - También es cierto. Nuestros suelos en el Chapare generalmente son una capa de 50 centímetros, por eso no son ricos en nutrientes. Son buenos para la hoja de coca, sí, pero ya para otros tipos de plantaciones legales no son muy buenos. Entonces es también algo que hace que los campesinos tengan su plantación legal, y parcelas pequeñas mimetizadas en toda la plantación que le dan algo para poder subsistir.
Amber Howard – ¿Ustedes van a erradicar ésas también?
Coronel Jaime Cruz Vera - Bueno, es la fuerza de tarea la que hace este trabajo y si están pasando por una plantación y ven plantas pequeñas, entonces las erradican, pero mayormente van a lugares donde hay un cato, medio cato, una hectárea. Muy raras veces encuentran una hectárea.
Natalia Viana – ¿Hay ayuda para las fuerzas de UMOPAR y las fuerzas de erradicación que vienen de otros países aparte de la estadounidense?
Coronel Jaime Cruz Vera - Muy poca, a veces nos llega ayuda de la fuerza especial de España, de Alemania; algunas equipos, computadoras, vehículos, pero muy poco.
Natalia Viana – ¿Y la Organización de las Naciones Unidas?
Coronel Jaime Cruz Vera - No. Verdaderamente es de los Estados Unidos.