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Reporter's Notebook: Luis Gomez

El diálogo con Mesa está roto

No hubo sorpresas en la larga reunión entre los líderes sociales bolivianos y el Presidente Carlos Mesa. Las medidas de presión en todo el país se van a profundizar, al decir de Evo Morales. Y el gobierno comenzará su ofensiva judicial, tratando de penalizar las protestas. Vamos a los hechos... Como era de preveer, el Presidente Carlos Mesa no tenía realmente mucho que ofrecer a los movimientos sociales. Durante cuatro horas trató de convencer a los líderes populares de sus políticas y sus posiciones, acompañado del Ministro de la Triquiñuela, perdón de la Presidencia, José Galindo (el hombre que piensa detrás de la silla del poder en este país). Pero nada, no, nunca... el caso es que los representantes del pueblo boliviano salieron hace una hora del palacio y se han metido al Congreso Nacional, a la oficina de Evo Morales, para hacer una evaluación. Mientras, en el hemiciclo de la Cámara de Diputados, los parlamentarios discuten y terminan de aprobar el proyecto de ley de hidrocarburos que habrá de revisar en los próximos días el Senado...

El ministro Galindo ofreció una conferencia de prensa a nombre del gobierno, insistiendo mucho en que el diálogo "sigue abierto sin importar las posiciones y los antecedentes de las personas", en clara referencia a las acusaciones que han venido haciendo desde el Poder Ejecutivo contra Evo Morales, Jaime Solares, Felipe Quispe y otros. Al mismo tiempo, Galindo rechazó toda responsabilidad en los varios enfrentamientos entre los simpatizantes del presidente y los miembros de los movimientos sociales en El Alto, Yapacaní (en Santa Cruz) y hasta el connato de bronca en la Plaza Murillo contra Evo y los demás dirigentes sociales... sin embargo, es evidente que la convocatoria de Mesa ha tenido su efecto: en Yapacaní los pobladores se han enfrentado a puñetazos y uno de ellos recibió una puñalada.

Lógicamente, como se ha roto el diálogo, Galindo también anunció que las acciones de denuncia contra los bloqueadores, ante el Poder Judicial, van adelante. "Si la justicia actúa no creo que los movimientos se radicalicen", dijo el ministro, veladamente tratando de apelar al miedo de las personas movilizadas. El llamado a la ciudadanía, a "los bloqueados", fue constante en todas las declaraciones de José Galindo. Y volviendo al tema de la justicia, el ministro dijo que "primero" se iba a promver el accionar judicial sin explicar si lo segundo sería la represión policial y militar. Antes de finalizar, Galindo se dio tiempo de explicar nuevamente la agenda política del gobierno de Mesa... pero lo más importante, que dijo desde el principio de la conferencia, es que dijo que "no podemos ofrecer el 50 por ciento de regalías", la demanda central de la nueva alianza social que se ha creado en las últimas horas.

Luego de un rato reunidos, los dirigentes sociales dijeron en la sede del Poder Legislativo que las medidas de presión se vana a profundizar. Que es una lástima que el presidente Mesa no entienda por qué las demandas de los movimientos bolivianos son tan importantes para la gente en este país. Mañana en las instalaciones de la Universidad Pública de El Alto hay nuevamente una reunión de trabajo y coordinación del pacto nacional de movilización... allá nos vemos. Estén pendientes, queridos lectores.

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