Hace poco más de media hora, en una conferencia transmitida por todos los medios locales, el Ministro de la Presidencia José Galindo ha definido la posición del Presidente Carlos Mesa sobre la la nueva ley de hidrocarburos... y no es otra cosa que lavarse las manos y dejar a Bolivia casi en las mismas circunstancias que antes.
"En un acto conciencial", decía el ministro Galindo (el hombre fuerte detrás de Mesa), "el Presidente ha decidido mantener su posición de marzo (no promulgar la ley)". Pero Galindo también dejó claro que al no promulgar, tampoco vetaban la aprobación de la nueva ley de hidrocarburos... simplemente se amparaban en el artículo 78 de la Constitución Política del Estado, que dice:
Art. 78. Promulgación por el Presidente del Congreso
Las leyes no vetadas o no promulgadas por el Presidente de la República en el término de diez días, desde su recepción, serán promulgadas por el Presidente del Congreso.
Esto, queridos lectores, quiere decir que ahora toda la presión de aprobar esta ley queda en manos del Presidente del Congreso (y del Senado) Hormando Vaca Diez, de Santa Cruz, y a quien ya hace poco más de un año identificamos como uno de los principales conspiradores golpistas de la derecha.
Con esta maniobra, Mesa pretende quitarse un enorme peso de encima, la responsabilidad frente a las transnacionales del petróleo por un lado y el enfrentamiento con los movimientos sociales, sobre todo los más radicales. Ahora, todas las presiones, si atendemos a la lógica del presidente boliviano, serán para Vaca Diez, quien deberá firmarla o eludir de alguna manera esta "papa caliente".
Sin embargo, y pese a la enorme marcha que iniciaron ayer en la localidad de Caracollo, ya los sectores alineados con Evo Morales han modificado su posición: ahora, resignados a que esta ley sea aprobada de cualquier manera, los parlamentarios del grupo del diputado cocalero hablan ya de proponer cinco modificaciones sustanciales a la nueva ley, de acuerdo al diputado Santos Ramírez, miembro del Movimiento Al Socialismo (MAS) y encargado del proyecto original de ley del MAS.
Sin embargo, esta tarde los movimientos sociales alteños tienen una asamblea para definir su calendario de movilizaciones. Y entre sus primeras declaraciones se percibe que para ellos la situación apenas cambió nada y sus demandas fundamentales (renuncia de Mesa, cierre del Congreso y nacionalización de los hidrocarburos) siguen en pie...
Seguiremos en esto, no se desconecten...