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Reporter's Notebook: Bill Weaver

¿Dónde está Luis Posada?

El día de ayer recibimos señales confusas sobre la ubicación de Luis Posada, el terrorista anticastrista acusado en Venezuela por el atentado con una bomba contra el vuelo 455 de Cubana de Aviación, en 1976. Liberado de prisión en Panamá en 2004, Posada es el Zelig del mundo latinoamericano de intrigas y espionaje. Estuvo involucrado en el ataque de Bahía de Cochinos, fue protagonista importante en el escándalo Irán-Contras, operador en la red asesina Cóndor que eliminó a numerosos izquierdistas de Latinoamérica, trabajó para el presidente Cerezo en Guatemala con el propósito de mantener acorralado al ejército guatemalteco y fue partícipe en los numerosos intentos para asesinar a Fidel Castro. De hecho, su condena en prisión más reciente, antes de viajar a los Estados Unidos, fue por maquinar un intento de asesinato contra Castro durante una visita el año 2000 a Panamá; Posada fue arrestado con 40 toneladas de explosivos.

Pero durante las últimas décadas, a donde quiera que va Posada lo sigue la sombra de la dinastía Bush. En la época del atentado contra el avión de Cubana el 6 de octubre de 1976, George H. W. Bush era director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y documentos recién liberados demuestran cómo la agencia estuvo involucrada en el bombardeo; tanto que rebasó lo sospechado por los observadores más cínicos. No puede ser más claro que el reporte de la CIA el 22 de junio de 1976, que informaba “un grupo extremista del exilios cubanos, del cual es líder Orlando Bosch, [un antiguo compañero de Posada] tiene planes para bombardear un vuelo de Cubana de Aviación que viaja entre Panamá y La Havana”. Bush padre también fue vicepresidente de los Estados Unidos cuando Posada “escapó” de una prisión venezolana mientras era juzgado por el atentado de Cubana. Posada volvió a la luz pública luego de su escape de Venezuela en 1985, con el nombre de Ramón Medina, jugador clave en el escándalo Irán-Contras, una estrategia grotesca inventada por la CIA y la administración Bush-Reagan, que obtenía fondos al facilitar la venta de drogas en los Estados Unidos. En 1986 el amigo y perro faldero de la familia Bush, Elliot Abrams, mintió cínicamente al Comité Selecto de la Cámara de Representantes sobre Inteligencia respecto al papel de EU en el asunto de los “contras”, asegurándose de proteger a Bush padre:

“El señor Stokes preguntó si la participación de los Estados Unidos involucraba al Vicepresidente. El señor Abram dijo que el señor Gregg, del equipo del Vicepresidente, le había presentado al señor [Félix] Rodríguez a los funcionarios de la Fuerza Aérea en 1984, para servir como consejero en las operaciones aire/tierra. Y que desde entonces el señor Rodríguez respondía por sus propios actos”.

Abrams resurgió como consejero importante en la administración de Bush hijo. Y Bush padre, cuando fue Presidente, dejó en libertad en 1990 a Orlando Bosch, camarada de armas de Posada. Ahora con el peso de toda esta historia en su espalda, Bush hijo debe decidir qué hacer con un terrorista de 77 años que es la encarnación viviente de la política fallida de décadas atrás en los Estados Unidos. El gobierno federal transportó a Posada hacia El Paso, Texas, donde se le efectuará una audiencia para fijar su fianza el 25 de julio.

No podemos entrar en mayores detalles, pero hay información fidedigna de que Posada ya no se encuentra en El Paso. Además, en dos llamadas separadas al centro de detención que se suponía lo custodiaba se aportó información discrepante sobre su próxima audiencia preeliminar. Esta mañana, durante una llamada telefónica, los empleados comentaron que la audiencia para fijar fianza fue programada para el día 25 y será realizada electrónicamente aunque no se encuentre Posada o su abogado. Sin embargo, en una segunda llamada realizada ese mismo día al centro de detención se informó que Posada “definitivamente” se encontraba en las instalaciones y que se presentaría a la audiencia el próximo lunes.

Bill Conroy, bien conocido para los lectores frecuentes de Narco News y la Narcoesfera, aseguró haber consultado con fuentes del centro que no pudieron confirmar si Posada fue cambiado. Y una de las fuentes dijo que “no sería una gran sorpresa si Posada fuera movido. Podrían moverlo con una ocurrencia súbita, asegurando que se encuentra en riesgo, o bajo algún pretexto de seguridad nacional. [El gobierno] quiere controlarlo [a Posada] lo más posible sin asesinarlo”.

Si el gobierno de los Estados Unidos esta moviendo por todas partes a Posada es porque pretende jugar fraudulentamente con su propio pasado. Debe ser difícil saber qué hacer con alguien cuya vida y experiencia están relacionadas con el historial de asesinatos, engaños y mentiras patrocinadas por los Estados Unidos, perpetrado contra los pueblos y las democracias, y quién es un miembro de la familia Bush por ideología, temperamento y desprecio por la ley, si no lo es por nacimiento. Samuel Beckett una vez dijo que “el hábito es el lastre que encadena al perro a su vómito”. Pronto averiguaremos qué es lo que encadena a George W. Bush a Luis Posada.

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