La DEA ya sintió el calor del
explosivo reportaje de Bill Conroy publicado en Narco News hace una semana. Conroy recibió filtrado un memorándum interno escrito por el abogado Thomas M. Kent, que trabajaba en el Departamento de Justicia. El memo acusaba a agentes de la DEA trabajando en Colombia de corrupción en masa, de cooperar con narcotraficantes, de asesinar informantes y de ayudar a los derechistas paramilitares de ese país a lavar dinero de drogas.
Luego, el viernes pasado, apenas cuatro días más tarde, la DEA respondió a las preguntas de los periodistas con la siguiente declaración por correo electrónico, prometiendo una investigación completa sobre estas acusaciones extremadamente serias...
DECLARACIÓN DE LA DEA
La Oficina de Control de Drogas (DEA) mantiene nuestra fuerza de trabajo en los más altos niveles éticos y ve el comportamiento ético en el deber como nuestra primera prioridad. La DEA toma muy seriamente los alegatos de mala conducta, abuso de posición o acción criminal. Los alegatos reportados en The Narco News Bulletin son extremadamente serios. La Oficina de Responsabilidad Profesional de la DEA está investigando las acusaciones que se han hecho. La DEA continuará asegurando la justa e imparcial impartición de justicia y mantendrá la integridad y reputación de nuestra destacada fuerza de trabajo.
Garrison K. Courtney
DEA Public Affairs
Se ha roto el silencio, y pronto la DEA tendrá que explicar por qué falló en responder a estos alegatos por más de un año y silenció a los agentes que trataron de denunciar la corrupción.
Pero tomen este anuncio como un grano de sal. La misma Oficina de Responsabilidad Profesional de la DEA que promete investigar estos cargos es nombrada en el memo de Kent como líder en la cobertura que los detuvo de sacar esto a la luz hace rato.
Esta historia irá solamente cobrando más velocidad, así que sigan en sintonía...