Cuernavaca, Anenecuilco y Tecomalco, Morelos, México, 10 y 11 de abril de 2006. La verdadera batalla parece comenzar apenas aquí para la Otra campaña zapatista. En estas tierras, donde el fantasma de Emiliano Zapata ronda y lucha al lado de las causas justas de los oprimidos y los explotados...
El exitoso paso de la caravana zapatista de la Otra campaña, por la cuna del general en jefe del Ejército Libertador del Sur, Emiliano Zapata Salazar significa quizá el impacto político-mediático y de mayor trascendencia de esta iniciativa -hasta el momento- de los de abajo y a la izquierda por transformar y construir otro México. Por primera vez, el recorrido de la Comisión Sexta del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el Delegado Zero-Subcomandante Insurgente Marcos logra literalmente "enganchar", impulsar y apoyar una lucha regional que se encuentra en el espectro microsocial del tiempo y el espacio donde la voracidad del capital neoliberal en alianza con el gobierno local, buscan penetrar y destruir el tejido social de este país. Una nueva guerra de conquista...
La presencia de la caravana en la Barranca de los Sauces el pasado 10 de abril -día de la muerte de Emiliano Zapata hace 87 años-, evitó el desalojo violento por parte de la policía montada y granaderos de valientes activistas ambientalistas, que encadenados a cuatro árboles, buscaban la cancelación del proyecto destinado a construir un puente que comunique Acapatzingo con Tabachines (según información oficial). Dicha obra, visiblemente destruiría una parte importante del ecosistema de barrancas naturales que regula el clima de Cuernavaca, al mismo tiempo que depredaría a la naturaleza con sus 250 árboles. A fin de cuentas la obra significaría un ecocidio.
Como ya se ha narrado por los colegas Al Giordano, Bertha Rodríguez y Karla Garza, la presencia de la caravana, la Comisión Sexta del EZLN, detuvo el premeditado intento de represión violenta (lista para su ejecución desde las 9 horas de la mañana) en contra de los ambientalistas de los Guardianes de la Selva, miembros del Frente Cívico pro Casino de la Selva y vecinos de tan exclusiva zona residencial.
Alberto Mora, joven encadenado en resistencia declaró a este colaborador: "Ahora sí nos salvó la campaña...la policía se retiró en cuanto se enteró que la otra campaña venía para acá. Es un muy buen apoyo porque es otra lucha social muy importante que apoyamos, no nos enfocamos a una sola lucha; todas las luchas sociales que están, la sociedad civil están despertando"
Horas más tarde, como expresó el Delegado Zero al caer la noche, habría de llegar el "Séptimo de Caballería": estudiantes y profesores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Evita Castañeda con la Unión de Comuneros Emiliano Zapata de Michoacán (UCEZM), una comisión altamente beligerante de unos 60 campesinos de San Salvador Atenco y grupos de anarquistas y comunistas. Este acontecimiento significó la movilización y unión de clases sociales, pues cerca de mil personas de diferente estrato socioeconómico y cultural participó en esta Batalla de los Sauces: un despliegue de repertorios simbólicos de poder y de acción colectiva del pueblo y sus mitos de lucha. El espíritu del general Zapata cabalgaba en el aire y...caminaba sobre la tierra.
¿Clases subalternas? "no...son una bola de cabrones"
Cuando camina la tierra, los machetes retumban entre sí para hacer temblar oídos y la tierra, porque no sólo tiembla por su energía, sino porque también son los del color de la tierra. Los campesinos con arma blanca en mano de San Salvador Atenco, -que en 2001 se opusieran a la construcción del aeropuerto internacional- se sumaron a la lucha. Su consigna, reafirma su condición... en pie de guerra: "Cuando el pueblo se levante por pan, libertad y tierra temblarán los poderosos de la costa hasta la tierra"
Y desde el punto de vista académico, los oprimidos y explotados (dominados y subordinados) que ejecutan acciones colectivas son conceptualizados como "clases subalternas". No obstante, en esta movilización, al momento de más efervescencia cuando los machetes resonaban en el pavimento en esta manifestación, el mismo Adolfo Gilly declaró: "no...son una bola de cabrones". Imposible era pues, el análisis de esta lucha, sin su condición humana. Así, las consignas continuaron al tiempo que arribaba el Mayor Honorario de EZLN, Don José Félix Serdán Nájera ex guerillero jaramillista del estado de Morelos. Mientras tanto, se hacía presente el llamado a la unidad y fulminante de los de Atenco en una declaración de identidad: !Hagámoslo, organicémonos aunque seamos unos cuantos cabrones!"
La oportunidad histórica para esta primera etapa de la Otra campaña zapatista es una realidad. El acontecimiento del pasado lunes, se traduce en el ejemplo a seguir para las manifestaciones que vendrán en el corto y mediano plazo, una de ellas el próximo 1 de mayo, día del trabajo. Con la Batalla de los Sauces que logró obtener tres nuevos amparos que impiden la construcción hasta el 26 de abril, la Otra campaña hace evidente que la política no sólo se hace arriba, no sólo la hacen los partidos y los políticos. El poder lo construye y ejerce también el pueblo en tanto que la soberanía reside en la comunidad política y en su capacidad para llegar a consensos y ejecutar estrategias. El zapatismo, supone el ejercicio de los principios normativos de la política, el mandar obedeciendo y la reproducción de la vida a través de la madre tierra. Aquí en Cuernavaca, esta fue la lección a forma de homenaje al "Caudillo del Sur" caído hace 87 años.
La nostalgia de Anenecuilco: "La tierra para quien la trabaja con sus manos"
Emiliano Zapata nació en un calpulli de tlahuicas, desde los tiempos de Xólotl, que poco después (en el año 1437 aproximadamente) con códices en mano, se habían opuesto a la ocupación de los mexicas. Aquí, el aire y el clima caliente son elementos cotidianos que envuelven la atmósfera del acto de la Otra campaña.
La reunión del Delegado Zero con la Coordinadora de Anenecuilco y adherentes de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, se desarrollo con tranquilidad. El discurso marxista del jefe rebelde, destacó por su claridad y sencillez para describir el movimiento que se pretende consolidar: "En estos momentos, en este año y en estos meses estamos viendo la conversión de la política en una mercancía. En ese sentido, como antes ofrecen una ropa, unos zapatos, un jabón, ahora ofrecen candidatos y partidos. Las propuestas de las organizaciones allá arriba disputándose el gobierno -no importa si hay una lectura atenta, que es lo que tenemos que hacer como parte de la otra campaña-, de las propuestas, pues no hay ninguna diferencia entre uno y otro. No se propone realmente una transformación de las condiciones que estamos padeciendo, y como la propuesta política ya no trata de ser llevada adelante entonces nos están ofreciendo una mercancía, un candidato, ya ni siquiera un partido. Y sobre ese aspirante se construye una campaña publicitaria".
Es notable la manera en que el Delegado Zero articula y comunica el análisis, pues estratégicamente se pone en el lugar del "otro", asume su identidad y expone la alternativa desde el "nosotros": "Como trabajadores de la ciudad y del campo somos los consumidores y nos han dado una tarjeta de crédito que se llama la credencial de elector, que es cedida al candidato que resulte ganador para que haga uso de ella y obtenga ganancias durante tres o seis años. Durante este periodo somos unos consumidores más y se trata de convencernos de que el producto que vamos a consumir es el bueno (...)", -el Subcomandate Marcos continua después de una pausa- "La otra campaña propone exactamente lo contrario. No estamos vendiendo un producto, una candidatura, y no sólo eso, sino que tratamos de construir desde abajo otra cosa, completamente radical en su diferencia respecto a lo que pasa allá arriba. No se trata de convencer a unos y a otros de lo imposible y cualquier gente abajo sabe que conforme va avanzando su miseria avanza la riqueza del de arriba (...)".
La lucha anticapitalista trasciende en el discurso y en la práctica para este movimiento: "Es inútil que el capitalismo va a cuidar la naturaleza, pues para poder disfrutarla; pero es tan idiota (...), que en su afán de ganancia no importa lo que se destruya ni que esa destrucción vaya contra sus intereses. Si alguien piensa que el capitalismo tiene alguna racionalidad, a la hora que recorre el proceso de destrucción, se da cuenta que el capital es un gran criminal idiota y estúpido".
Así, la crítica y el desprecio al capitalismo es fulminante y quizá con el mayor contenido beligerante para sumar fuerzas pequeñas, pues si en un pasado se habló de resistencia antes del arranque de la Otra campaña, ahora principalmente se llama a la ofensiva: "(...) la Sexta declaración parte de una definición fundamental: estamos contra ésos de arriba, son nuestros enemigos, no queremos convertirlos ni humanizarlos ni decirles que no sean tan bestias. Lo que queremos es destruirlos, a ellos y a quienes les sirven, los partidos políticos", explica el Delegado Zero.
Tecomalco: la denuncia del plan neoliberal del siglo XXI
Esta tarde del 11 de abril, en un rincón de Tecomulco se escuchó el cabalgar del caballo de Emiliano Zapata por las praderas y lomas de este bonito pueblo. Aquí hay todavía seis campesinos que no han vendido su tierra, pero la gran mayoría ya lo ha hecho, pues se desdobla y revela el plan neoliberal de quizá mayor envergadura de Morelos: la construcción de la autopista siglo XXI que comunicaría ciudades y lujosos fraccionamientos en venta.
Doña Lupita Torres, hija de Angel Torres, combatiente zapatista, dice: "No quiero vender mi tierra. La dejó mi padre". Por su parte, Fernando Camacho explica con visible energía: "me juzgan loco por estar haciendo esto (participar con la Otra campaña), pero la tierra no tiene precio. Me sentí acobardado por los embates, pero estoy aquí de pie, haciendo la resistencia. Estoy consciente, la tierra nos da vida. (...) Mi 'locura' es buena, es que estoy haciendo la resistencia para todo el ejido. Si no, mañana lo van a lamentar" De esta manera los códigos morales de los campesinos de la región salen a relucir en este acto de denuncia, mientras el Subcomandante Marcos reafirma la convicción cualitativa y no cuantitativa de la lucha de los de abajo: "El número no nos espanta. El EZLN empezó con seis también. No nos importa si en el "Comal de piedra" (del nahua Tecomulco) hay pocos o muchos, lo que estamos contando son corazones y decisiones, porque no estamos buscando grandes números de gente, no queremos el poder, lo que queremos es que estas luchas se vayan uniendo unas con otras". Se revela entonces el plan perverso neoliberal de los gobiernos del Partido Acción Nacional (PAN): "Es casi seguro que esto que están haciendo, la autopista siglo XXI, haya hecho trampas. Es necesario que se unan los que ya vendieron y los que no han vendido y le busquen por donde estuvo la trampa y echen atrás esa compra. Todos los ejidos que están alrededor van a desaparecer también. La carretera es como una enfermedad que va a ir creciendo, va a partir esa tierra y va a empezar a matar a los lados".
En esta nueva guerra de conquista, el progreso modernizador de los de "arriba" tiene un plan muy específico en la periferia de la capital del país. Este programa, afirmó el Delegado Zero, "es que la ciudad de México se empiece a crecer más y más y los estados de alrededor van a ser como fraccionamientos y entonces a la gente ni siquiera la van a contratar de empleada, van a traer a otros que estén más pobres y que acepten cualquier cosa. Les pido que hablen con los que ya vendieron y les expliquen bien que es una trampa, 'te engañaron, te van a matar'. Si aquí va a haber vida va a ser gracias a los seis que resistieron".
Rebelión y revolución
La Otra campaña y el legado de Emiliano Zapata han luchado juntos por los pueblos de Morelos, han revitalizado la lucha y la consciencia; han tocado profundo el corazón de sus campesinos. En esta primera etapa, el recorrido sirve de caja de resonancia de los problemas y las luchas regionales que los candidatos no quieren y no pueden escuchar. Un escuchar y un apuntar que suma fuerzas para la liberación y emancipación del oprimido, del pobre, del explotado, del vulnerable, del despreciado...
La propuesta zapatista ahora no sólo comprende la rebeldía, sino también ahora la organización efectiva y la ofensiva pacífica. Ante la disyuntiva entre rebelión-revolución que se desdobla, el Delegado Zero afirmó en Tlanepantla que " (...) hablamos de rebelión por esta sencilla razón: llegará el momento de plantearse si es una revolución o no. Para que esto sea una revolución tendrán que aportar las organizaciones políticas de izquierda, el movimiento obrero, el movimiento campesino y todos, -todos y todas- los que somos de La Otra Campaña y no será una decisión de alguien que esté catalogando lo que es reforma o revolución (...) Hasta ese momento llegamos, pero va a llegar el momento también en que esto se va tener que plantear y esto, este momento va a tener la participación de todos los que estamos en La Otra campaña y fundamentalmente de todo el pueblo de México. Ese a quienes todos dicen representar, encabezar y dirigir y nadie, hasta ahora en La Otra Campaña, se había molestado en escuchar"
Más tarde, como se ha planteado, la segunda etapa supone el viaje de comisionados-comandantes o bases de apoyo del EZLN de Chiapas a cada rincón del país, en cada lugar donde se libra una lucha contra la injusticia, el desprecio y la muerte. Entonces desde ahí, el zapatismo escuchará y aconsejará al pueblo para articular una lucha de liberación nacional. Muy posiblemente, habrán movilizaciones conjuntas de la Otra campaña y otras fuerzas a largo plazo, acciones colectivas y de ofensiva pacífica. Se busca la transformación radical de dominación que impera en el México del siglo XXI y el "derrocamiento" del gobierno y del sistema capitalista. El futuro posible, continuó el Delegado: "Cuando llegue el momento de estar frente a la silla del poder, nosotros los zapatistas haremos lo mismo que hizo nuestro general y jefe, Emiliano Zapata" - quien tenía principios normativos incorruptibles, inflexibles- "daremos la vuelta y volveremos a la montaña y volveremos a ser lo que somos: los guardianes de la noche, los vigilantes de la sombra. Volveremos a ser los guerreros que somos, otra vez, a esperar el día en que haya que alzarse de nuevo, a volver a hacer este país de nuevo. No luchamos por el poder (...)"
La Otra campaña es un suspiro para México, una revitalización del tejido social y otra forma de hacer política hacia un Plan Nacional de Lucha a largo plazo que evite el suicidio colectivo del neoliberalismo. De carácter radical, no llama a votar por algún candidato y tampoco promueve la abstención, es la apuesta a refundar la izquierda anticapitalista que en una primera instancia pueda vetar políticas gubernamentales sin importar la orientación de los gobiernos. Significa finalmente lograr una nueva Asamblea Constituyente y una nueva Constitución que reconozcan a los pueblos indígenas (retomando los acuerdos de San Andrés) y demás exigencias de la dignidad humana para todo el pueblo de México: trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz.